Colección Nacional de Aves es una herramienta para conservar biodiversidad 

Tijuana, B. C., a 26 de enero de 2026.- La rápida urbanización y su consecuente destrucción de hábitats naturales, obliga a promover ciudades y comunidades más amigables a las aves urbanas, remarcó el ingeniero José Carmelo Zavala Álvarez, director del Centro de Innovación y Gestión Ambiental México (CIGAMX). 

Recordó que según un estudio publicado en 2024 por la destacada revista científica Global Ecology and Biogeography, cuatro de cada cinco aves en el mundo son incapaces de prosperar en entornos dominados por los humanos, por lo que es vital convertir las ciudades en refugios seguros para estas especies en sus trayectos.

Entrevistado tras el Seminario Permanente para el Desarrollo Sustentable, que este miércoles tocó el tema “La Colección Nacional de Aves: una herramienta para la conservación de la biodiversidad”, enfatizó que el aumento de aves es síntoma de un ecosistema sano, por lo que deben reducirse los impactos negativos sobre ellas. 

“Los pájaros urbanos son un indicador de salud del ecosistema y los pájaros migratorios más, estudiar las aves debe ser algo importante, porque como tienen mucha movilidad, dónde se anidan, dónde se estacionan, dónde descansan, es un indicador de salud, no llegan a un lugar donde ya está dañado”, comentó.

Afirmó que proteger al medio ambiente es proteger a las aves, porque significa agua limpia y aire limpio, así que la planificación urbana debe considerar la seguridad de las aves, reducir la destrucción de hábitats y usar en ventanas de edificios cristales con estampados para evitar las colisiones que matan a millones de aves cada año.

A algunas aves urbanas, agregó, ya no las tratamos adecuadamente, les ponemos clavos, vidrios y agujas en los doseles, en las orillas de las fachadas, en las cornisas de las ventanas, porque sus excrementos son muy corrosivos y dañan la arquitectura de las ciudades, pero debemos considerar la seguridad de las aves.

“Las aves urbanas son indicadores de salud ambiental en las ciudades, pero la expansión urbana las está dejando con menos lugares para descansar, alimentarse o reproducirse, así que una medida que se recomienda es promover la biodiversidad urbana, plantando especies autóctonas para que tengan alimento y refugio”, recalcó.

Resaltó que, afortunadamente, también se conocen acciones importantes para el rescate de aves, como es el caso de Ensenada, donde fueron colocadas plataformas especiales para que el águila pescadora pueda anidar, ya que estaba anidando en postes de luz, cornisas o en techos y sus huevos se caían.

“Acabo de ver una nota en donde se informa que, por primera vez en 15 años, volvió a detectarse la presencia de pelícanos blancos en el Lago de Texcoco, nosotros tenemos aquí casos locales, de algunos patos canadienses que llegan al lago del Parque de la Amistad o al del Parque Morelos”, finalizó.

Al exponer en el Seminario Permanente para el Desarrollo Sustentable, el 21 de enero, la maestra Noemí Chávez Castañeda, curadora técnica del Pabellón Nacional de la Biodiversidad en el Instituto de Biología de la UNAM, dijo que la Colección Nacional de Aves (CNAV) se considera una de las más completas de Latinoamérica.

Precisó que la colección inició en 1903, en el Museo del Chopo, pero fue hasta 1987 cuando obtuvo el reconocimiento oficial como Colección Nacional por parte de la Semarnat y en el año 2022 se dio su reubicación hacia el Pabellón Nacional de la Biodiversidad de la UNAM, donde hoy cuenta con cerca de 33 mil ejemplares. 

Añadió que la Colección está constituida por cinco colecciones: una de pieles, con 28 mil ejemplares; la de esqueletos, con 2 mil 258 ejemplares; una de anatómicos o ejemplares en alcohol y otra integrada por 161 nidos y 589 huevos, además de una de tejidos conservados en el área de criogenia en el Pabellón.

“Antes se manejaba, hasta 2018, que habían 9 mil especies a nivel mundial, ahora el doctor Joel Cracraft dice que hay 18 mil especies; teníamos mil 124 especies y ahora tenemos mil 135 especies de aves; nosotros en la Colección tenemos representado más del 90%, quizás el 94%, entre 26 órdenes y 95 familias”, detalló.

Señaló que los estados con mayor representatividad de especies en la CNAV son Oaxaca, Guerrero, Veracruz, Chiapas, Michoacán, México, Jalisco y Morelos, mientras que los grupos de aves mejor representados son las palomas, pericos, colibríes, pájaros carpinteros, cuervos, cardenales y gorriones, entre otros. 

Explicó que entre los usos científicos de esta colección de aves están la taxonomía, que descubre, describe, clasifica y jerarquiza los grupos; la sistemática, que analiza la historia evolutiva; los estudios genéticos; el monitoreo de cambios ambientales; la evidencia del impacto del cambio climático, y la identificación de especies en riesgo. 

En su intervención, la ingeniera Jessica Castañeda Castillo, asesora técnica del CIGAMX, opinó que las aves son un tema esencial para la comprensión y la acción a favor de la biodiversidad, porque las colecciones nacionales de aves son herramientas para la conservación biológica y para generar conocimiento científico.

“Sabemos que México es un país megadiverso y la riqueza en especies de aves es un tema que debe abordarse de manera seria; tenemos especies que son endémicas del territorio nacional y se cuenta con corredores, con colecciones biológicas robustas, que representan un recurso invaluable para la ciencia”, dijo. 

Por su parte, el maestro Luis Gerardo Domínguez, subdirector del CIGAMX, dijo que esta colección científica de aves reúne archivos vivientes de la biodiversidad, donde cada ejemplar preservado proporciona información única sobre su distribución geográfica, variación morfológica, datos genéticos y características ecológicas. 

Video de la Sesión 143 del Seminario Permanente para el Desarrollo Sustentable, emitida el 21 de enero: https://www.youtube.com/watch?v=SAMYeX-nqHg